
"El analfabetismo está estrechamente ligado al hambre y la pobreza. Es un fenómeno esencialmente rural que dificulta el desarrollo y la seguridad alimentaria, actúa en detrimento de la productividad y de la salud y limita las oportunidades para mejorar los medios de subsistencia, en particular a las mujeres y las jóvenes en zonas rurales", explicó Lavinia Gasperini, experta en Educación de la FAO. "Dado que la mayor parte de la población en el Africa subsahariana se dedica a la agricultura, y que ésta es un factor clave para el desarrollo y el crecimiento económico, se necesita un esfuerzo mayor para educar a los pequeños campesinos y enseñarles a utilizar las nuevas tecnologías para que sus explotaciones sean rentables y viables", añadió Gasperini.

